La Primera Vez

Por David Bustamante

Dicen que la primera vez nunca se olvida, puede ser una buena o mala experiencia, pero siempre es inolvidable, un momento que nos marcará por el resto de nuestra vida. Esta semana quiero dedicarle unas palabras a esa primera vez que vimos lucha libre, ese luchador, ese spot, aquella victoria que nos marcó para siempre y nos hizo amantes de esta actividad.

La lucha libre llevaba un tiempo en La Red, pero nunca me había sentado a mirarla, siempre pasaba unos momentos, luego la cambiaba a otro canal. Ese día fue distinto, pasé por la estación de televisión justo en el momento en que un gigante de rojo y enmascarado sacaba gente a diestra y siniestra del ring, hubo algo magnético que me impidió cambiar el canal, una mezcla de miedo (tenía 10 años) y admiración a lo que veía en la pantalla. Esto fue ayudado por el formato de Royal Rumble, rápido, fácil de entender y muy entretenido, pasó mucho tiempo para que Kane me dejara de asustar, sin embargo no podía dejar de mirar la pantalla cuando aparecía, siempre recordando esa tarde del 2001 donde algo hizo click y esto formó parte permanente de mi vida.

Quizás ayudó que mi mamá me prohibiera ver la WWE, a su gusto la violencia era excesiva para un niño, algo de razón tenia, pero eso solo ayudó a agregarle otro condimento a este amor que se formaba, los domingos era una aventura ver la lucha libre, con el dedo puesto en el botón para cambiar el canal ante cualquier movimiento que indicara el acercamiento de un adulto. El tiempo pasa, algunas cosas sorprenden menos, la costumbre a veces mitiga las pasiones, pero esa primera vez es mágica por siempre, todas las demás son distintas, ni peor ni mejor, distintas.

Es por esto que me preocupé que la primera vez de mis hijos fuera especial, que tuviera ese condimento que te hace impregnarte para siempre, 5 años tenia mi hijo cuando vimos juntos el Royal Rumble del 2006, le fui explicando algunos asuntos que necesitaban contexto, como el motivo de que Rey Mysterio homenajeara a Eddie Guerrero, pero el resto lo deje en absoluta sorpresa; el resultado fue el esperado, mi hijo es mi compañero en cada aventura que conlleva la lucha libre, y el significado de Rey Mysterio en su vida queda demostrado en el grito de euforia al volver hace ya varios meses, no podía ser de otra manera que en un Royal Rumble.

Con mi hija fue a los 4 años, escogimos una lucha femenina, Sasha Banks contra Bayley en NXT Takeover Brooklyn, una lucha que recuerda el motivo por el que vemos lucha libre, una historia que emociona a todos, Bayley su luchadora favorita para la eternidad.

Como dije las sensaciones mutan, sin duda lo que nos genera el wrestling no es igual a lo sucedido aquella lejana primera vez, pero así es el amor en general, se construye y cambia; lo que nunca cambiará es ese recuerdo nostálgico, cargado de idealización de aquella vez que descubrimos la emoción dentro de las cuerdas. Lo que nos hace indignarnos cuando alguien se burla de esto, lo que nos hace mirar de manera indulgente al que nos intenta persuadir de dejarlo.

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