Por David Bustamante

Campeonato Nacional de Lucha tuvo un año donde se atrevieron con un nuevo formato, basado en la transmisión de capítulos via YouTube, por sobre el show en vivo. Los resultados de esta apuesta en el siguiente balance de fin de año.

El 2018 fue un año bastante bajo para CNL, si bien comenzó de gran manera con la gira por el sur de Chile, no lograron cerrar de buena manera la temporada, cerrando en un Juicio Final que no tuvo nunca la sensación de un show final. El desafío para este 2019 era grande y la empresa se tomó un tiempo para trabajarlo. La primera muestra fue el Torneo Nacional CNL, una idea interesante, pero que no fue del todo bien capitalizada; eso sí, el formato es interesante y con algunos cambios puede ser muy positivo.

Finalmente CNL comienza con su webserie, financiado en gran parte por el auspicio de Cerveza Escudo. En esto me quiero detener, esto es un hecho muy importante para la lucha libre nacional, que una empresa grande, de comerciales de TV, auspicie un show de lucha es algo no menor, habla de una importante gestión y es sin duda el camino hacía la profesionalización, salir del under es un paso demasiado necesario para la escena nacional y como tal, que una marca tan grande ponga sus ojos en la actividad es un paso tremendo.

Los elementos positivos de la webserie son varios, el hacer lucha libre de televisión, aunque sea por internet, entregó a promotores y luchadores armas para trabajar mejor cada rivalidad. Los segmentos fueron una parte fundamental, firma de contratos, entrevistas en backstage, situaciones cotidianas que explican algunas luchas etc. La lucha libre antes que todo es entretención, fue sin duda un acierto que CNL pusiera enfasis en estos elementos. Un problema que arrastró CNL del 2018 fue la nula construcción de nuevos personajes, esto se notó a inicios de temporada, teniendo que usar capítulos a construir a los nuevos elementos. Esto fue enmendado este año, teniendo una parte baja de la carta con varios nombres listos para tomar nuevas responsabilidades en el show.

Hay elementos a mejorar, si bien CNLmania tuvo un sentido de evento principal del año que no tuvo Juicio Final, el hecho de que vaya grabado le quita emoción como eventos grandes. Entendemos que los problemas para transmitir en vivo son principalmente técnicos, pero grabarlo semanas antes es un punto a mejorar. También hay cosas fortuitas, las lesiones o los problemas que trajo el estallido sociales son inevitables, pero en necesario decir que algunos feudos pudieron cerrar mejor.

El año de CNL no fue brillante, pero en ningún caso fue malo, por el contrario, este año construyeron las bases de un programa sólido, lo que con un poco de mejor suerte y afinando algunos detalles, puede ser aprovechado de gran manera esta temporada. CNL no entrega las mejores luchas sobre el ring, tampoco lo pretenden, pero como show, como programa de televisión, están demasiados pasos por sobre el resto de la escena nacional. Son sin duda los que trabajan de manera profesional, en el sentido técnico de la palabra, y quiénes tienen más probabilidades de sacar a la escena nacional del anonimato mediático.

Todo esto son ideas y especulaciones, los hechos se verán en el ring o en pantalla. Lo concreto es que la nueva década viene acompañada de grandes oportunidades para la lucha libre nacional en general.