2019 para Legión Lucha Libre fue un año con altos y bajos donde vimos todo tipo de situaciones que marcaron a la promoción dentro y fuera del ring. Desde problemas con nosotros, un evento suspendido que terminó siendo reprogramado bajo otro formato y la consagración de luchadores jóvenes.

El gran punto negro fue el fiasco de la edición 2019 de la Batalla de Legionarios que iba a realizarse en Estación Mapocho, la cual iba a contar con la presencia de luchadores de renombre como Joey Ryan, Christopher Daniels, PJ Black, Billy Gunn y Ryback.

La idea fue demasiado ambiciosa y costosa para el fanático promedio de la lucha libre en Chile, tomando en cuenta los precios que se tienen que pagar para poder asistir a los eventos anuales que hace la WWE en el Movistar Arena.

Hubo burlas, criticas y memes, pero la promoción supo seguir adelante y continuar con la temporada con sus eventos en el Teatro Novedades y teniendo a los invitados internacionales que iban a estar originalmente en dicho evento presentes a lo largo de la temporada. Además de estar nuevamente presentes en la versión chilena de Comic Con. Puede que muchos tengan una opinión diferente de la promoción, pero creo que debemos valorar su labor de poner la lucha libre ante un publico más masivo, en especial durante esta época del auge que esta teniendo la lucha libre en el país.

2019 estuvo dominada por los luchadores jóvenes, los cuales han tenido un rol protagónico de principio a fin. La generación SUB 23 compuesta por Nicolás Cornell, Oliver Bruce, Llanka, Matías Campbell, Vicente Arteaga, entre otros.

Cuando uno sigue la lucha libre en Chile, toca ver a mucho luchador jóven buscando hacerse un nombre dentro de la escena local a base formas para impresionar al público y quedar como un crack, pero la mayoría de las veces terminan con ellos en el hospital y logrando hacerse viral dentro de la escena local, pero por las razones equivocadas y que terminan mostrando las falencias que existe en cuanto a la preparación de los luchadores.

Sin embargo, en el caso de Legión es lo contrario y ahí se puede ver la influencia que ha tenido Atemista con su escuela de lucha en varios de estos luchadores en cuanto a la preparación para llegar a “las grandes ligas”.

Desde mi punto de vista, Nicolás Cornell fue la revelación del año dentro de Legión. El jóven luchador partió 2019 como uno de los protagonistas de la división de parejas con The Ungroundable, logrando los campeonatos, convirtiéndose en los favoritos del público. Luego llegó la implosión y el inicio de su carrera en singles.

En julio hizo historia al convertirse en uno de los campeones más jóvenes en la historia de lucha libre chilena tras conseguir el Campeonato Máximo de Legión Lucha Libre en una lucha mano a mano con dos luchadores experimentados como Diego Gárate y Harry Marduk,

Otra grata sorpresa ha sido Llanka, el flamante campeón sudamericano de Legión Lucha Libre, el cual fue creciendo dentro dentro del roster hasta finalmente entrar a la órbita de los campeonatos. Actualmente se está expandiendo dentro de la escena local con apariciones en 5 Luchas Clandestino.

No obstante, no puedo dejar de lado a los veteranos y hay que destacar a Harry Marduk, Diego Gárate y Owen. Los tres tuvieron un gran año con destinos cruzados al final de la temporada.

Marduk esta en una lucha generacional con la nueva camada de luchadores y a lo largo de los eventos se pudo ver su descontento, llegando a tener encontronazos con Bastian Jarek, el Gerente General de la promoción y Atemista, la persona que formó a varios de la Sub 23.

“The Sick” batió el récord del reinado más largo en la historia de Legión con un total de 288 días. Luchó con Christopher Daniels por el campeonato máximo y donde logró extender su reinado. Previo a esa lucha habló con nosotros y nos dijo que estaba en su mejor etapa como luchador.

Diego Gárate es una figura controversial dentro de la lucha libre chilena, pero luchisticamente hablando tuvo un gran año dentro de Legión Lucha Libre, logrando el Campeonato Latinoamericano hasta que una lesión de hombro puso fin a su reinado en manos de Llanka.

El luchador penquista mostró un gran nivel a lo largo del año con sus luchas de estilo técnica y físicas, logrando ser uno de los favoritos del público y eso se pudo apreciar cuando logró el campeonato continental en el evento “Batalla de Legionarios” del mes de agosto.

Owen ha sido el que más tuvo que trabajar de los tres para llegar a la cima en Legión Lucha Libre. Desde 2018 que venía trabajando para ese objetivo, pero recién en 2019 se empezaron a dar las cosas a su favor tras ganar la Batalla de Legionarios y así asegurar su boleto para tener una lucha frente a frente con Nicolás Cornell por el Campeonato Máximo para la recta final de la temporada. Lo cual ocurrió en “Revancha” donde ganó el tan anhelado campeonato tras casi dos años de trabajo y luchas.

Como dice el haiku japonés que solía mencionar mi profesor de filosofía en la media, “al Fuji subes despacio, pero subes caracolito” y Owen lo logró, en lo que es una muestra clara de resiliencia dentro de la lucha libre chilena.

Para finalizar esta columna de opinión debo hacer mención a todo “el atado” que hubo entre Braulio Moreno, productor de Legión Lucha Libre y David Bustamante, editor de Rasslin Pod.

Nuestro editor publicó una columna de opinión en la que criticaba la rapidez y desarrollo de la obtención del campeonato máximo de Nicolás Cornell. Nunca fue un ataque personal hacía el luchador como varios trataron de hacer pasar.

“Alonso si va a los show, él si puede opinar” dijo Braulio en su momento y tomando ese pase gol, hago uso de mi derecho a réplica.

Yo interpreté esa columna de David como un crítica válida sobre el desarrollo de la historia que llevó a la consagración de Nicolás Cornell como campeón.

¿Se pudo haber hecho diferente? si y es simplemente haber hecho una historia entre dos luchadores a largo plazo, en especial por todas sus implicancias y contexto.

Estoy consciente de que el hacer storylines cuando tienes un evento al mes es complicado porque la continuidad de un evento a otro lo hace difícil, pero siento que es posible mediante las redes sociales poder mantener viva la historia/rivalidad. No obstante, se que suena raro que haya un feudo entre dos luchadores donde se tiren mierda por Instagram y que terminen resolviendo sus diferencias en un ring. Aún así, ahí tenemos el objetivo de la lucha libre, la piedra angular que lleva a que el evento tenga un propósito narrativo.

Siento que la rivalidad entre Cornell y Bruce se pudo haber extendido mes a mes e ir in crescendo hasta llegar a su punto máximo donde podría ocurrir la consagración con un duelo final que cerraría el ciclo, incluso sin que hubiera un campeonato de por medio y no algo que se desarrolló en dos eventos.

Dicho eso, 2020 parte renovado con Owen como campeón máximo, Bruce y Oliver enemistados, y con la promoción teniendo su segundo round con Revolución Lucha Libre a partir de febrero con el especial de verano con la Sub 23 y los veteranos encabezando el grupo.