Invitamos al experimentado luchador boliviano a nuestro RasslinPod Live y nos relató con detalles cómo tuvo el honor de cerrar la carrera de su maestro Dick Togo. Además, hizo un repaso de toda su trayectoria, su experiencia en televisión, de su actual trabajo en Lucha Libre con Altura y de su Campeonato Máximo en GeneraXión Lucha Libre Perú.

Foto portada: Just One Shoot.

En el Capítulo 20 de RasslinPod Live, nuestro ciclo de entrevistas en vivo a través de Instagram, conversamos con Ajayú, La Fuerza de Los Andes, luchador boliviano de respetada trayectoria en su país. Con más de 25 años de carrera, Ajayú tuvo antecedentes como artemarcialista y se forjó en el mundo de la lucha motivado por su padre y por entrenadores japoneses como Makoto Morimitsu y Dick Togo, a quien tuvo el honor de despedirlo en su última lucha. El luchador enmascarado también ha tenido experiencia en televisión y hoy es parte de Lucha Libre con Altura Bolivia, del cual es maestro y su Campeón Internacional. Antes de la pandemia, alcanzó también el Campeonato Máximo de GeneraXión Lucha Libre de Perú.

Ajayú, definido por sus propias palabras como “un equilibrio entre luchadores antiguos y de la nueva generación de Bolivia”, nos conversó largo y distendido sobre su formación, anécdotas, recuerdos y actualidad de su extensa carrera y de la lucha libre boliviana en general.

Tiempos de pandemia

Ajayú nos contó su experiencia durante la pandemia, donde en lo personal no ha tenido repercusiones, pero sí le ha tocado vivir el drama en su círculo. No obstante, nos comentó una iniciativa que va en ayuda de los afectados en la lucha libre en Bolivia.

“Me ha servido mucho para reflexionar en ciertos aspectos. Soy profesor de Educación Física y me ha servido para aprender más, encontrarme conmigo mismo, compartir con la familia, trazarme más metas, y seguir preparándome en casa. Tengo dos mancuernas, una banca y algunos materiales que me han servido para sobrevivir. No me ha tratado mal”.

“He tenido amigos, conocidos, parientes y compañeros del rubro que han fallecido. Han sido momentos muy duros que la lucha libre boliviana ha pasado, pero que nos ha unido. Todos los luchadores bolivianos hemos logrado conformar gracias a la iniciativa de dos luchadores, que han formado un grupo por redes sociales para poder colaborar”.

“Se hizo un grupo, alarmados, porque uno de los compañeros estaba muy delicado. Hicimos aportes para empezar, luego surgieron otras ideas, pero el objetivo principal es echarnos una mano en este tiempo. Algunos esperanzados como yo, pensando en que posiblemente en algún tiempo cercano se pueda realizar algo todos juntos, como eventos grandes como se hizo en algún momento, cuando nuestro público era muy asistente y se llenaban sin la necesidad de hacer mucha publicidad, porque la lucha libre era muy popular. Existe la esperanza y esperamos que lleguemos a eso”.

En virtud de esto, Ajayú nos entregó una importante reflexión para afrontar estos tiempos.

“Lo más importante que nos puede ayudar a mantener la calma es ser positivos. Tengo un pariente que se contagió, pero nos dimos cuenta que era importante mantener el positivismo, no olvidarnos de que existen razones para estar acá. No dejar de hacer actividad física, eso mantiene el sistema inmunológico fuerte, alimentarse bien, dormir bien, sonreírle a la vida. Eso es lo más importante, es la clave fundamental para subsistir no solamente en esta pandemia, sino que en todas las cosas que nos pasan. Siempre lo digo: el Sol en algún momento sale para todos”.


Sus Inicios

Ajayú tuvo una preparación como artemarcialista y lucha olímpica antes de dar sus primeros pasos en el wrestling. Su padre fue su primer motivador, quien entrenaba en su propia casa y organizaba eventos, los que a la larga, culminaron con sus primeras luchas.

“Aproximadamente a los 11 años, sentí admiración por las películas de artes marciales. Me encantaba Jackie Chan y Bruce Lee, más que todo por las formas más que por los combates, por la estética de los movimientos, los estilos. Veía películas japonesas como las de Sho Kosugi, y veía golpes directos, las de Jackie Chan por movimientos circulares, más elegantes a mi parecer. Decido ingresar a una escuela de Taekwondo, después a una de Kung Fu, luego tuve la oportunidad de entrenar lucha olímpica en mi localidad, porque mi papá que es luchador también, funda la Asociación de Lucha Olímpica, eso me apasiona. Tuve oportunidades para competir, tuve algunos logros también, y seguí compitiendo hasta el 2010. No fui un excelente atleta, tampoco tengo el biotipo perfecto, no soy de gran estatura, pero sí me esforcé mucho y traté de cubrir mis falencias”.

“Un día mi papá estaba en casa de mi abuela (ya fallecida), que tenía una sala grande. Llegué a la casa y escuchaba unos sonidos de tablones. Me acerco por la ventana y veo a mi papá cayendo sobre tablas. Lo veía como absurdo porque no conocía bien lo que era la lucha libre, de niño me llevaron a observar, por ejemplo al Olympic Ring donde se llenaba cada domingo con más de 5000 personas, y mi papá era luchador. Al salir me dijo: ‘Entrené caídas, hay que entrenar, hijo'”.

“El año 1994 estaban programados los Primeros Juegos Deportivos en mi localidad. Mi padre se decide construir un cuadrilátero en el patio de mi casa, poco a poco, se demoró un año. Él era muy creativo. Armó el cuadrilátero y se realizó el primer entrenamiento en mucho tiempo, según los relatos de los luchadores antiguos, la época dorada fue la década de los ’60, ’70 y parte de los ’80, y tuvieron que pasar 10 años para entrenar en un cuadrilátero. Ahí es donde incursiono en la lucha libre y me sugieren que interprete a un personaje. Haciendo honor a un señor luchador como René Chuquimia, que interpretaba personajes orientales como el Kung Fu, el Karateka, y justamente me sugieren que lleve el personaje de Karateka, porque practicaba artes marciales. Me invitan al entrenamiento, un poco duro por las caídas, porque debes dar y recibir golpes y era un poquito diferente para mí. Lo tomaba como un hobby, no era tan impactante, de alguna manera sabía los derribes, los golpes, la parte psicológica en la competencia”.

“Mi primera lucha fue con el legendario Barrabás, en el lugar donde nací, en un pueblo a orillas del lago Titicaca. Mi papá hace un evento ahí con los luchadores que estaban entrenando y me sirvió para mi debut. Este señor me trató bien, hicimos un buen espectáculo. Creo que en la tercera fecha en La Paz, me lancé en plancha desde la tercera cuerda y no me recibieron, caí de nariz y asustado en el camarín instintivamente me la enderecé”.

Karateka (Ajayú, enmascarado) junto a Kaider Lee. Imagen: luchalibreboliviana.blogspot.com.

Su experiencia televisiva

No obstante, el debut profesional de Ajayú se dio en la televisión, en 1998, donde la lucha libre boliviana tenía un gran apogeo. En ese entonces, aún conocido como Karateka, participó de “Furia de Titanes”.

“Se presenta la oportunidad para la televisión. El señor Halcón Dorado y el señor Kid Simonini, dos personajes muy conocidos, toman la iniciativa y conversan con el señor Adolfo Paco, empresario de esa época que tenía un programa de televisión que se llamaba ‘Sábados Populares’ y se inicia el programa que fue muy exitoso, increíble. Se arranca el programa, habían luchadores que tenían estilo mexicano que impactaron al público y se llenaron los coliseos durante tres a cuatro años aproximadamente. Tuve esa suerte de iniciar ahí, era el más joven, me considero una parte media entre los luchadores antiguos y los de la nueva generación. La aventura fue inolvidable, luché, hice parejas, relevos y en contra de luchadores que tenían un auge y que han sido leyendas y personalidades en su época”.

Ajayú nos explica cómo fue hacer lucha libre en la televisión boliviana y tener ese éxito, pero que a su juicio, no se sustentó con las nuevas generaciones.

“Remontándome a los años ’70 y ’80, hay un luchador que ha escrito un libro, René Rabaza (El Zorro): ‘Historia de la Lucha Libre en Bolivia’, luchador de la primera generación. Él menciona muchos luchadores, cómo se han preparado aquellos que lucharon y brillaron en dicha época. Haciendo un análisis, me doy cuenta que en esa época existía roce internacional, venían luchadores mexicanos como El Santo, Cavernario Galindo, Huracán Ramírez, y dejaron escuela. Dejaron ese conocimiento y esos luchadores eran personalidades, muy populares, conocidos, respetados, y ellos se dedicaban con mucha pasión a lo que se hacía. Ese auge quedó en flote y ya no hubo temporadas internacionales ni luchadores extranjeros. El año 1997 cuando se decide hacer televisión, se va a la parte emocional de los ’80 y fue un éxito. Era como un golpe de suerte, porque había talento, físico, peso, personalidades, era el momento exacto. Pero el manejo tenía ciertas falencias, porque la lucha libre necesita orden, no es como una cancha de fútbol, no es crear un versus. Hay que crear una historia, contarle algo a la gente, enfocar de otra manera, una muy buena preparación, un constante enriquecimiento técnico. Era un golpe de suerte, los coliseos estaban llenos, se armaron historias muy generales y no se pasó la antorcha. Los luchadores de los ’70 y ’80 deberían pasar la antorcha a los de la nueva generación, pero no se hizo. No porque no quisieron, sino porque no hubo ese orden para poder subir a otro luchador más joven que continúe con la carrera, entonces la gente se quedaba contenta porque veía a sus ídolos de esa temporada y cuando aparecieron los nuevos luchadores, la lucha libre se quedó ahí”.

“Habían momentos en que la gente prefería ver lucha libre a ver fútbol. Coliseos llenos en los nueve departamentos de Bolivia y era una experiencia increíble. El empresario se movía bastante en publicidad, en cómo llegar a la gente. Iniciar no fue tan sencillo, recuerdo que en el piloto se invitaban a los estudiantes de los colegios aledaños de forma gratuita y en menos de un mes el coliseo reventó con mucho público”.

“Luego aparecieron otros programas de televisión que hicieron lucha libre, que también les fue bien porque en Bolivia hay talento, el detalle es que aún no existe un parámetro. Eso es lo que yo veo en Chile o en Perú, de repente se ponen ciertos parámetros para organizar un evento y los luchadores son respetados”.

Pueden ver el video pulsando “Watch on Facebook” si no pueden verlo aquí.

Dick Togo, su escuela y su despedida

Ajayú destacó a los japoneses Makoto Morimitsu y Dick Togo como los que marcaron su pasión por esta disciplina, y nos contó lo especial que fue su relación con ellos.

“Lo que me pasó fue producto de la disciplina y del respeto que le tuve a mi maestro Makoto Morimitsu, otro luchador japonés que aprendió en México, uno de los pioneros en sistematizar el entrenamiento mexicano. Él llega a Bolivia con Apocalipsis, conocido en esa época como Bad Boy, y que hizo su carrera en Bolivia, y cuando los conozco comienza mi pasión, los veo haciendo una secuencia mexicana y despierto, ya no veo esto como un hobby, me entrego a sus entrenamientos. Makoto recomienda a Dick Togo para que se contacte conmigo, nos vemos la primera vez y sentimos una conexión amistosa, nos volvemos amigos, él se compromete a trabajar con Lucha Libre con Altura y me comenta que él quiere hacer su despedida en Bolivia. Yo le pregunté ‘¿por qué?’, si aún era joven, tenía un físico bárbaro y un carisma increíble”.

“Arrancamos, con él nace la LLA Bolivia. Estuvimos como tres meses organizando eventos y para el primero llega Apocalipsis desde el Perú, hicimos el esfuerzo de reunir a todos los luchadores populares. No nos fue excelente, pero sí fue una experiencia increíble. En esos tres meses le pedí al maestro Dick Togo que me enseñe más del estilo japonés y de todos los que él sabía”.

Gracias a Dick Togo y su hermano Yuki Sato, ambos de DDT Pro-Wrestling en Japón, Ajayú obtuvo por dos días el Ironman Heavymetalweight Championship de la empresa. Un campeonato que se defiende con la 24/7 Rule y que nació a la luz de lo que era el WWF Hardcore Championship, que ahora lo replica también el WWE 24/7 Championship y en términos más cómicos en Chile, el Campeonato Mojonero. Dicho título lo han ostentado figuras como Kota Ibushi, Asuka, Michael Nakazawa, una niña de 8 años llamada Hana Kimura, Colt Cabana, Joey Ryan, nuestro Guanchulo y ahora está en poder de Dean Malenko en All Elite Wrestling.

“Llega Yuki Sato, hermano de Dick Togo, con el Ironman Heavymetalweight Championship, fuimos de viaje a Copacabana, donde nací, y ahí organizamos y planificamos lo del campeonato. En el lugar conocido como Calvario hacemos la grabación de cómo iba a ganar el campeonato y cómo lo iban a recuperar, fue un momento muy bonito. Yuki Sato es un japonés muy carismático, las chicas se le acercaban para sacarse fotos. Gano el campeonato y después me gana un niño, esa era la historia que íbamos a contar, después en La Paz Yuki Sato lo iba a recuperar. En Bolivia no se promovían mucho los campeonatos como en los ’70 y ’80 o en el programa televisivo, como que el luchador boliviano no era de llevar campeonatos, no tenía ese objetivo, su objetivo era entretener y mostrar su talento. Por eso me sentía muy honrado y especial por haber tenido ese título internacional”.

Producto de su buena relación con Dick Togo, éste le encarga la misión de organizar su evento de despedida de su carrera. Ajayú recuerda dicho evento con mucho cariño, sobre todo por haber sido él mismo el encargado de darle la última cuenta de tres a su maestro.

“Yuki Sato se va, Dick Togo me dice: ‘yo me quiero despedir de la lucha libre acá en Bolivia, el 9 de septiembre de 2012’. Cerca de dos semanas antes, Dick Togo me confirma que van a llegar sus alumnos de Japón Daisuke Sasaki, Yasu Urano y Antonio Honda, yo me quedo congelado porque organizar un evento no es cosa fácil, al ser partícipe de ese evento y estar a cargo también es muy estresante. Confirma también su llegada el mexicano Último Chingón, los chilenos Guanchulo y Agressor y también Apocalipsis. De repente se convirtió en un evento internacional con luchadores conocidos en sus países y de muy buen nivel. Organizamos el evento, hicimos la publicidad de la mejor manera posible, fuimos a diferentes canales televisivos, muchos empresarios nos contactaron, pero no se animaron a arriesgarse, porque justo en esa fecha una autoridad se estaba casando y era un evento a nivel nacional. Igual lo hicimos”.

“Justo en el evento, la lucha iba a ser por Eliminación de 4 vs. 4, Dick Togo me dice: ‘Tú vas a participar. Tú, Halcón Dorado, Guerrero Ayar y Apocalipsis contra mí y mis alumnos’. Hicimos una ceremonia y se hizo el evento. Estaba muy emocionado, nervioso y preocupado, porque la inversión que se hizo a nivel económico y de tiempo a uno le preocupa, y habían muchas personas que se aprovechaban en ese momento y con el ajetreo hay cosas que se te van de las manos, una mezcla de sentimientos increíble. Eliminan a Halcón Dorado, a Guerrero Ayar y quedamos Apocalipsis y yo contra los otros cuatro, era una lucha tan emotiva, lo más importante que me ha pasado, el público estaba 100% metido con nosotros. Eliminamos a dos luchadores japoneses, quedamos con Daisuke Sasaki y Dick Togo, eliminan a Apocalipsis. Resulta que elimino a Sasaki y nos quedamos con el maestro Dick Togo. Puse mi mejor esfuerzo, mi mejor talento para tratar de hacerlo bien, no me considero un excelente luchador, es producto del entrenamiento y la preparación. Se dio, él me hizo su movida final, reacciono, traté de reducirlo, una movida final, un 450 y se hizo el conteo de tres. Fue tan emocionante, a Dick Togo lo seguían fanáticos japoneses, teníamos público japonés en ese evento que vinieron a verlo. Me sentía grande y pequeño, porque era una mezcla de sentimientos que una leyenda japonesa me regale esa oportunidad y que de paso yo pueda ganarle, fue lo más grande que me pasó y todos los días vivo agradecido con eso. Gracias a los luchadores que nos visitaron arrancó LLA Bolivia, que va creciendo de a poco. Dick Togo, echando lágrimas, ensangrentado, yo también, era increíble. Creo que hasta ahora no se ha dado un evento así, era un evento para la historia. Eso fue lo que sentí”.


Lucha Libre Boliviana

En una entrevista que le hicimos el 2018 (ver entrevista aquí), Ajayú nos comentó que la lucha libre boliviana aún no estaba a la altura de lo mostrado en Chile y Perú. Le consultamos si en estos dos años ha cambiado y según su apreciación, hay riqueza técnica en Bolivia, mas no en la puesta en escena, pero que en LLA Bolivia han tratado de implementar lo que van aprendiendo de sus visitas.

“La lucha boliviana tiene su propio estilo y la forma de llegar a su público. Por muchos años y hasta ahora existen luchadores y empresas que tienen bastante público, no hablo de 100 personas, sino de 300 como mínimo. Pero cuando tuve la posibilidad de visitar Chile y Perú, me di cuenta de que eso no es todo. La lucha evoluciona, eso pasó con ellos, existe ciencia, actualización, nuevos conocimientos que se pueden aplicar y hacer que los eventos y luchadores sean visto de manera diferente, pero en el nivel técnico y desarrollo físico sí existe buen nivel en Bolivia, hay luchadores de buen peso y de roce internacional. Al nivel más actualizado como en Chile y Perú, donde se maneja un estilo universal, consignas diferentes, no estamos en Bolivia. El luchador boliviano es muy querendón de lo que hace, se siente orgulloso y no es en vano, tenemos nuestro público y la gente le gusta ese estilo, pero me encantaría que nos demos la mano y podamos implementar lo que se hace en Chile y Perú, con ese conocimiento que es muy importante para mantener al público, entretenerlos de manera diferente y que se meta en la historia y en el personaje. En LLA Bolivia hemos tratado de implementarlo, lo que nos dejó Dick Togo, cuando nos visitó Agressor, Sebastián Joestar y Nikki de Max Lucha Libre Chile tuvimos otra actualización, también nos visitó Supercrazy, Apocalipsis. La LLA se abrió en ese sentido, yo estoy a la cabeza y tengo esa consigna, el maestro Makoto me enseñó que nunca deje de aprender y a cada luchador que conozco, les digo que nos comparta sus conocimientos. No somos los mejores, pero tratamos de hacer un estilo diferente para acoplarnos también al estilo que manejan en Perú y Chile”.

El 2019, Lucha Libre con Altura contó con la presencia de Nikki, Agressor y Sebastián Joestar de Max Lucha Libre. Considerando esto y la visita de Ajayú a la agrupación de Rancagua el 2018, le consultamos si puede ser posible ver a los talentos de LLA en Max y nos respondió que están llanos a cualquier posibilidad, así como también declaró que las puertas de LLA están siempre abiertas para recibir visitas.

“Con Agressor nos conocimos el 2012 en la despedida del maestro Dick Togo. Fue con él el contacto y me dio la oportunidad de ir a Max Lucha Libre, luego vinieron ellos acá. Estamos dispuestísimos todos en LLA Bolivia para poder ir a los cuadriláteros de Max Lucha Libre o de otras empresas en Chile para poder mostrar nuestro talento y tratar de hacer las cosas bien, sí existe esa posibilidad. Fue una experiencia muy bonita con ellos, se abrieron bastante en conocimiento y somos amigos. La lucha libre no conoce fronteras, al margen de ser un deporte, es un arte, los luchadores pintamos, diseñamos en el cuadrilátero, creamos historias, ser luchador es ser artista y si queremos continuar, por qué cesarnos. Sí existe la posibilidad, obviamente con mucho cariño estamos para servirles y también para los luchadores que quieran venir acá, con todo el cariño y la predisposición estamos dispuestos para recibirlos”.

En su calidad de entrenador en LLA Bolivia, Ajayú nos contó quiénes son los talentos más jóvenes y de proyección en su agrupación.

“Son muchos los jóvenes. Está Puma Huáscar, Ukamau, Rocky Katari que es hijo de otro luchador boliviano, Huari, Guerrero Uru, Ligerín, Chris Bravo. En realidad todos los luchadores que entrenaron en el Ajayú Dojo tienen buen nivel, esa formación y esa disciplina para desenvolverse en cualquier empresa. Ellos necesitan esa cobertura, salir y mostrar su talento, que sí lo tienen”.


El Campeonato Máximo de GLL Perú

No sólo es respetado en Bolivia. En marzo pasado, Ajayú recibió la invitación de la empresa peruana GeneraXión Lucha Libre para participar del Torneo Internacional Fuego Cruzado, que coronaría al vacante Campeonato Máximo de GLL. En el evento Fuego Cruzado, Ajayú derrotó en semifinales a Doctor Veneno y en la final se impuso a Zenshi, Cava, La Cobra y Slayer para alcanzar el cinturón.

El luchador toma el logro con mucha responsabilidad y está abierto a defenderlo en cualquier lugar, incluyendo en nuestro país.

“Todo acto tiene su consecuencia, estoy muy agradecido con el maestro Makoto y con Apocalipsis. El 2016 me invitan a Imperio Lucha Libre para que participe en su primer evento. Me tratan muy bien, de cinco estrellas, y creo que ha sido uno de los referentes para que GLL me invite también. De la misma manera me llaman y me proponen participar en su torneo. Lo más importante es la confianza, el empresario y los organizadores confiaron en mi persona para tener esa gran oportunidad. Lo dije en algún momento, el luchador boliviano tiene pocas oportunidades. Hace dos o tres años intenté salir a Japón por invitación del maestro Dick Togo, pero no pude, a veces por ser de X país no te dejan ingresar a otros países, se me ha dificultado por ahí. Y tener esa oportunidad de ostentar un título que no sea de tu país es algo grande, es una responsabilidad terrible, me siento muy preocupado porque tengo que defender el título, en Bolivia o en cualquier parte, y tengo que hacerlo de la mejor manera posible. Haber estado en GLL, haber compartido con Zenshi, por ejemplo, y haber ganado yo el título es increíble. No lo puedo explicar, pero tengo los pies sobre la tierra, yo creo que eso es importante. No me siento el mejor, he tenido que hacer mucho para lograr algo, estoy muy agradecido con GLL, por la confianza y voy a hacer el trabajo de la mejor manera posible para que el título se mantenga vigente, volver al Perú, tratar de defender el título donde sea. Incluso si se pudiese, traerlo a Chile, me encantaría luchar con Guanchulo, es un luchadorazo, tiene una trayectoria increíble. Estoy muy agradecido, emocionado, muy preocupado, el reto está abierto para todos, hay muchos luchadores de Chile y Perú con quienes quisiera luchar, también en Bolivia y en Argentina. Estoy esperando que pase esta pandemia y podamos salir adelante”.

Para finalizar, Ajayú nos dejó un profundo mensaje orientado a los jóvenes que quieren iniciarse en el mundo de la lucha libre.

“Lo que más me preocupa personalmente como luchador es la gente joven. A veces muchos pensamos que la lucha libre es simplemente subirse a un cuadrilátero y hacer las cosas simples sin ningún fundamento. Yo quisiera recomendar a todos los que quieran incursionar en este maravilloso rubro, es que le pongamos el corazón y la razón al mismo tiempo, porque necesitamos luchadores no solamente sobre el cuadrilátero, también en la vida cotidiana. Porque la lucha libre tiene un proceso, ese proceso es el que se tiene que disfrutar, y ese proceso es el entrenamiento, la preparación. La emoción está ahí, todos queremos ser populares, campeones, admirados por el público, pero detengámonos un momento, razonemos y digamos: ‘necesito la preparación y el tiempo necesario para poder llegar a eso y disfrutar el proceso’. Mientras más disfrutes el proceso de preparación y de entrenamiento, mejor vas a disfrutar tu meta, porque en ese proceso construyes tu fortaleza ladrillo a ladrillo y cuando llegas a la meta tienes mucho para respaldarte. Pero cuando tú no construyes tu proceso, tu castillo y tratas de brincarte a la meta, ni siquiera sabes dónde estás. Es mi mensaje para los jóvenes”.

“Aliméntense bien, duerman bien, planifiquen su entrenamiento, no tengan pensamientos negativos durante el proceso, tengan objetivos, tengan un buen entrenador, traten de controlar sus emociones de manera adecuada y vivir ese proceso. No solamente para ser luchador, en toda la vida. De eso se trata la vida desde mi punto de vista, de vivir el proceso. Si estudias, vives el proceso, vives cada materia, aprendes y si lo haces bien, eres un excelente profesional. A vivir el proceso, a vivir el ahora, sin preocuparnos de lo que pasará después, porque si tú vives bien ahora, el producto va a ser bueno, lo que tú hagas va a venir como consecuencia. Háganlo con pasión, con razón, con el camino del corazón”.

Puedes seguir a Ajayú en Instagram y Facebook, así como también a Lucha Libre con Altura Bolivia en sus cuentas de Instagram y Facebook.

El Capítulo 20 de RasslinPod Live completo, te lo dejamos aquí.

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