¡Hola! soy Alonso Manso, uno de los fundadores de Rasslin Pod y la persona detrás del nombre de la página. Tengo cuatro pasiones; los idiomas, el automovilismo, la lucha libre y la historia. Esto último llevó a que el equipo editorial me pidiera hacer una sección retro de datos o situaciones históricas que han de la lucha libre o también conocido como “Manso Dato”.

Si uno se mete a la WWE Network está la probabilidad de ver todos los PPV en la historia moderna de la lucha libre profesional hechos por la WWE, WCW, ECW y de múltiples promociones regionales dentro de los Estados Unidos que fueron absorbidas por la familia McMahon durante la década de los 80s. Sin embargo, hay un PPV que aún no aparece del que varios han oído hablar, escuchado relatos y visto fotos o videos de mala calidad.

Ocurrió en los días 28 y 29 de abril de 1995 en Corea del Norte y en medio de una de las peores hambrunas en la historia de la humanidad. Luchadores de clase mundial como Ric Flair y Antonio Inoki más la presencia de la leyenda Muhammad Ali estuvieron presentes en lo que fue el evento luchístico con la mayor cantidad de espectadores presentes.

El origen

El poder dentro de la Republica Popular de Corea del Norte es un asunto familiar que partió a finales de la década de los 40’s con Kim Il Sung, un ex soldado/guerrillero coreano protegido por la Unión Soviética que fue moldeado para convertirse en el primer líder del país una vez terminada la guerra de Corea y en donde el territorio que antiguamente era japonés fue dividido en dos por las superpotencias del momento; los Estados Unidos y la Unión Soviética.

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De ahí nació Corea del Sur y Corea del Norte o la versión asiática de la Alemania Federal/Democrática y que cuyo muro de Berlín era el paralelo 38° dentro del mapa.
Con el pasar de los años, Il Sung se fue alejando del socialismo inculcado desde Moscú para adoptar su propio estilo, conocido como “Juche”, una idea de que el país se podría valer por su propia cuenta dejando de lado el apoyo recibido de otros países o en este caso por la URSS.

Por 45 años, Il Sung dirigió al país con mano dura, mientras potenciaba el sentimiento de nacionalismo norcoreano y teniendo múltiples encontronazos con los Estados Unidos. El primer líder del país falleció de un ataque al corazón el 8 de julio de 1994 a la edad de 82 años.

14 años antes, su hijo mayor Kim Jong- Il fue elegido como sucesor, tomando el poder tan pronto se confirmó la muerte de su padre. La guerra fría ya había acabado, la URSS había desaparecido en diciembre del 91′ para fragmentarse en varios países independientes y con ello poniendo en aprietos al Norcorea que junto a un clima difícil para la cosecha llevaron a una grave hambruna conocida como “Marzo de sufrimiento”.

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Con un país sumido en la desnutrición y pobreza extrema, Jong-Il necesitaba de algo que distrajera al occidente, como a la vez mostrar un sentido de apertura hacía el mundo con todo el caos que había de por medio y con un recién asumido líder supremo, “El milagro” llegó en forma de un evento de lucha libre que tenía a Antonio Inoki a la cabeza.

Una de las grandes figuras de la lucha libre a nivel mundial, multicampeón en su natal Japón, fundador de New Japan Pro Wrestling y uno de los protagonista de la primer pelea de las Artes Marciales Mixtas frente a Muhammad Ali en 1976. Desde mediados de 1993 el luchador/político se puso a preparar un evento de lucha en Corea del Norte.

Inoki siempre ha creído de que el deporte sirve para unir culturas y en esta ocasión vio la chance para unir a países fragmentados por un conflicto que ocurrió 40 años atrás y que llevó a la división de Corea.

La génesis del evento yacía en un luchador de raíces coreanas llamado Rikidozan, uno de los mejores en el siglo XX dentro del Purodesu. Oriundo de Hongwong, Mitsuhiro Momota (su verdadero nombre) siempre añoró con volver a su natal Corea, pero la post guerra y su muerte en manos de un miembro de los Yakuza en 1963 dejaron el propósito en un mero sueño.

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También había un trasfondo político de por medio, no solo desde lo geopolítico dada las relaciones entre Japón y Corea del Norte, sino que para Inoki quien desde 1989 era miembro del parlamento japonés, fundador y líder del partido por el Deporte y la Paz y la persona que negoció la liberación de rehenes japoneses en Iraq con Saddam Hussein a poco del inicio de la Guerra del Golfo.

Para 1994, la carrera política del luchador estaba en el limbo tras una serie de escándalos que iban desde acusaciones de infidelidad y malversaciones de fondos con dineros tomados desde NJPW para cubrir las perdidas de sus negocios personales.

Al otro lado del mundo en Atlanta, EEUU, Eric Bischoff era Vice Presidente Senior de World Championship Wrestling, la promoción de lucha libre creada por Ted Turner y que le daba batalla a la entonces conocida como WWF, llegando a su peak en 1996 para liderar por 84 semanas consecutivas los ratings dentro de la recordada guerra de los lunes entre Nitro y Monday Night Raw.

“A inicios del 95′ me llamó Antonio y me pidió ayuda para traer a Muhammad Ali a un evento por la paz mundial. Yo pensé con lo poco que sabía sobre Muhammad y de todas las cosas que lo interesaban que esto era algo único. Le dije, ‘¿donde es?’ creí que era en Tokio, pero él me dijo que era en Pyongyang, Corea del Norte. Luego me preguntó de que si podía traer a alguno de los luchadores que trabajaban para mi y Turner para ser partes del show y me preguntó si podía ir como invitado”. – Eric Bischoff hablando para Sports Illustrated

El ex líder de WCW logró convencer a Ali con facilidad. El boxeador antiguamente conocido como Cassius Clay era alguien con una activa consciencia social que abarcaba diferentes áreas desde los conflictos raciales, conflictos bélicos, salvando gente de suicidios y negociando la liberación de rehenes en Irán e Irak durante la década de los 80s.

Entre luchadores de NJPW y WCW se iba a armar una cartelera de dos días para el evento en Corea, el evento principal: Antonio Inoki vs Ric Flair. Originalmente iba a ser Inoki vs Hulk Hogan, pero el entonces campeón máximo de WCW se rehusó a ir.

Una vez confirmada la lucha hubo un segundo cambio de planes, ya que Flair iba a ser acompañado por Ted Turner, el dueño de la WCW y fundador de la CNN junto al expresidente Jimmy Carter, el cual tuvo una de las peores presidencias en los Estados Unidos, pero que con el pasar de los años se convirtió en un vocero por la paz.

Una colisión cultural

Por cuestiones de logística y geopolítica, la comitiva de luchadores, productores y periodistas que viajaron a Pyongyang desde un vuelo directo que despegó en el Aeropuerto de Nagoya y que fue organizado en conjunto por el Gobierno de Japón y las FF.AA de Corea del Norte. “Fue un avión viejo, tenia la bandera norcoreana. Recuerdo buscar por el cinturón de seguridad y no había ninguno. La gente estaba súper incomoda” recuerda Sonny Onoo, el cual trabajaba como consultor para WCW.

El vuelo de casi ocho horas de duración estuvo marcado no solo por la dudosa reputación de avión que carecía de medidas de seguridad, sino que también por el rol que tomó Ali para entretener a la comitiva al hacer trucos de magia contando historia o pidiéndole a los luchadores que hicieran promos, siendo Hawk de los Road Warriors su favorito.

Llegando al aeropuerto, la comitiva fue dividida en grupos, sus pasaportes fueron requisados y cada grupo tenía un cuidador junto a un traductor para seguir sus pasos las 24 horas del día, además de enseñarles su versión de la historia universal, en especial la rivalidad con los Estados Unidos, de que porque el país del norteamericano eran los villanos, que las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki nunca ocurrieron y que Corea del Norte ganó la Segunda Guerra Mundial.

“Fue súper intimidante. Ellos nos faltaron el respeto, tomaron nuestro pasaportes, nos llevaron a diferentes hoteles y nos asignaron diferentes personas para cuidarnos. Tuve a alguien que era del Ministro del Deporte, esa persona me cuidaba y vigilaba. Yo tenía un Rolex puesto y él me dijo, ‘¿sabes cuantos años tendría que trabajar para poder comprar uno de esos relojes?’ yo no sabía y me respondió; ’10 años’. Ellos ganaban solo seis dólares al día”. – Ric Flair hablando sobre su experiencia en Corea del Norte con el USA Today

Faltaban dos días para el gran evento por lo que la comitiva compuesta por Ali, Inoki, Bischoff, Flair, los hermanos Steiner, 2 Cold Scorpio, Hawk, Scott Norton, Bull Nakano, Shinya Hashimoto, entre otros, más Mike Chinoy; corresponsal del Asia Pacifico para CNN, conocieron Pyongyang, el culto a la personalidad hacía los Kim, y rindieron sus respetos al recién fallecido Il-Sung.

La capital norcoreana de calles grises y silencio con pistas de ocho carriles para ser usadas como aeropuerto de aviones de guerra en caso de que ocurriera un conflicto bélico de proporciones dantescas. Posteriormente Flair y Ali asistieron una cena con los lideres del país en donde mostraron sus animosidades hacía los Estados Unidos y el deseo de destruirlos. “Con razón odiamos a estos bastardos” le dijo el ex boxeador a Nature Boy.

Inoki, Flair y Ali en las calles de Pyongyang. Foto gentileza de Sports Illustrated.

Ya dentro del hotel todo estaba estrictamente vigilado, los luchadores estaban dentro de sus habitaciones sin mucho que hacer, a lo más que hacer ejercicio, jugar cartas y ver los dos canales de TV disponible; el canal estatal y otro de lucha libre, una suerte de WWE Network hecho exclusivamente para la ocasión.

Una vez fuera del hotel, toda la comitiva tenía que ir vestida con ropa formal, mientras tenían marcación personal por parte de los cuidadores y guardias norcoreanos. Una mañana, Bischoff rompió los protocolos al levantarse temprano para salir a trotar, vestido de un buzo colorido, uno de los hombres más poderosos de la lucha libre hizo su rutina ante las miradas atónitas de los locales.

“De vuelta al hotel y mi cuidadora ya estaba ahí. Recibí una gran queja de que eso no debía pasar otra vez. Ella era muy firme, bien directa. Así que desde ese punto en adelante, Ric Flair y yo iríamos a trotar las escaleras del hotel. No nos atrevimos a salir del hotel, nos decían de que no podíamos porque podrían haber consecuencias severas”. – Eric Bischoff

La previa al evento seguía su curso, con ocio y cenas con comidas de dudosa calidad, según 2 Cold Scorpio, los cocineros estaban usando las palomas de las afueras del hotel. Las horas pasaban, la vigilancia seguía, y Hawk y Scorpio se trenzaron a combos dentro del bus cuando el primero insultó a Flair y el integrante de los Road Warrior no le gustó el actuar de su colega, provocando una pelea de proporciones en pleno corazón de Pyongyang.

Años después, Scorpio rememoró la pelea para Sports Ilustrated, “se suponía que estábamos aquí por una cuestión de la paz y nosotros, los estadounidenses peleando”. Una vez pasada la adrenalina, el luchador se disculpó con todos los presentes en el bus.

Faltaba poco para el primer día del evento y Scott Norton trató de comunicarse con su pareja que estaba en los Estados Unidos. La llamada de larga distancia tenía partida en Corea del Norte para luego llegar a China donde una operadora la redirigía para poder hacer la conexión telefónica y así llamar a destino. El costo por minuto era de 17 dólares.

Norton trataba de comunicarse con su novia, quien creía de que andaba de parranda al otro lado del mundo, pero estando en el lugar más hermético del mundo, la comunicación era complicada y la situación iba a empeorar cuando se refirió al país como “un lugar de mierda”– Esto le valió la visita de militares norcoreanos para recordarle “gentilmente” de que no podía referirse al país con esas palabras.

El Main Event

Inoki y Flair. Foto gentileza de Sport Illustrated.

El evento iba a ser parte de un festival por la paz que tomó lugar en el Estadio Rungrado May Day, el cual tiene una capacidad para 150.000 espectadores. Uno de los más grandes en el mundo entero. Fue construido a finales de la década de los 80s como forma de responder a Corea del Sur por ser sede de los Juegos Olímpicos de 1988. El estadio se ha usado para albergar partidos de la selección local, competencias de la AFC (Asociación Asiática de Fútbol) y eventos políticos de los Kim. Actualmente tiene una capacidad estimada de 115.000 espectadores, manteniendo su lugar de privilegio como el estadio más grande del mundo.

El publico presente llegaba por miles, básicamente porque la asistencia era obligatoria y las entradas eran repartidas por el gobierno, sindicatos y otras entidades a lo largo del país.
En cuanto al espectáculo, el publico no solo iba a ver lucha libre, sino que también un show de gimnasia y artístico como se puede ver en el Festival Airang, un evento de dos meses para conmemorar el natalicio de Kim Il-sung.

Imágenes gentileza de USA Today.

Más de 14 luchas tuvo el evento a lo largo de los dos días, siendo Inoki vs Flair el evento principal con un enfrentamiento entre dos iconos de la lucha libre que se vieron las caras una única vez y que fue en el lugar más impensado de todos.

Para el publico norcoreano esto era algo nuevo de ver, los oficiales de gobierno veían esto como lucha grecorromana, pero al ver que ciertas maniobras no influían del todo en la lucha, empezaron a tener sus dudas sobre la disciplina que estaban viendo en el Rungrado May Day.

“Creo que en un inicio ellos esperaban que fuera más como lucha libre amateur. Ellos me preguntaban como (estos luchadores) podían hacer esto a alguien, ya sabes, una maniobra de lucha libre. Yo les decía, “no lo sé, ellos nunca me lo pudieron hacer a mi”. – Ric Flair hablando con el USA Today sobre su experiencia luchando en Corea del Norte

Las reacciones eran nulas por parte de las 150.000 personas presentes en estadio, no había un silencio ensordecedor, pero tampoco reacciones que marcaran a la lucha como se puede ver en occidente con canticos, aplausos y gritos.

“Corea del Norte es básicamente una sociedad confuciana en donde la propiedad, el entendimiento, la indirección y en parte el poder controlar tus emociones e impulsos es algo muy importante. Esto también es parte de la cultura comunista norcoreana. Aquí es donde la vieja cultura confuciana y la cultura leninista encajan de forma bien cómoda”. – Orville Schell, escritor de la Asia Society hablando para Sport Illustrated

Cartelera día #1

(En negrita el ganador de la lucha)

Lucha individual
Tokimitsu Ishizawa vs. Yuji Nagata


Lucha femenina por equipos
Akira Hokuto & Bull Nakano vs. Manami Toyota & Mariko Yoshida

Lucha individual
Wild Pegasus vs. Hiroshi Hase


Lucha por equipos
El Samurai & Tadao Yasuda vs. Ookami Gundan (Hiro Saito & Masahiro Chono)

Lucha individual
Shinjiro Otani vs. Flying Scorpio


Lucha individual
Kensuke Sasaki vs. Masa Saito

Lucha individual
Shinya Hashimoto vs. Scott Norton; empate tras llegar a los 20 minutos

Cartelera día #2

Lucha individual
Hiro Saito vs. Yuji Nagata

Lucha femenina individual
Akira Hokuto vs. Bull Nakano

Lucha individual
Black Cat vs. El Samurai

Lucha individual
Wild Pegasus vs. Flying Scorpio

Lucha por equipos
Masahiro Chono & Scott Norton vs. Akira Nogami & Takayuki Iizuka

Lucha individual
Hawk Warrior vs. Tadao Yasuda

Lucha por equipos
The Steiner Brothers (Rick Steiner & Scott Steiner) vs. Hiroshi Hase & Kensuke Sasaki

Lucha individual
Antonio Inoki vs Ric Flair

La última lucha del evento entre Inoki y Flair se le recuerda por muchas razones, pese a la frialdad del público, ambos protagonistas lograron sacar adelante una lucha de primer nivel, con el Nature Boy llevándose varias loas por hacer lucir bien al veterano japonés.

El inicio tiene a Inoki al ataque mediante maniobras de sumisión, mientras que Flair le devolvió las gentilezas con un Arm Bar para terminar recibiendo patadas a la espalda, una especialidad de la casa por parte del japonés.

Flair en su rol de villano uso mucho el recurso del árbitro, las cuerdas para atacar a su rival y llevando la acción fuera del ring para luego contraatacar con sumisiones dentro del ring para tomar de forma breve el liderato dentro de la lucha. No obstante, Inoki logró romper la clásica Figure Four de Flair para iniciar otro intercambio de golpes. El luchador japonés tuvo su segundo aire para hacerle frente al Nature Boy y ganar la lucha con una certera patada a la cabeza después de 15 minutos.

Una vez finalizada toda la parafernalia y dos días después de la lucha la comitiva regresó a Japón, pero antes Flair tuvo que leer un comunicado redactado por el gobierno mostrando su “agradecimiento”, aunque en un principio los norcoreanos querían que dijera de que había entendido porque los estadounidenses estaban aterrorizados del poderío norcoreano.

“Antes de dejar este hermoso y pacifico país, me gustaría hacer un homenaje al gran líder, el Sr. Kim Il-sung, el cual ha dedicado su vida a la felicidad de su pueblo, prosperidad y unificación de Corea. Su excelencia Kim Il-sung estará siempre con nosotros”. – Transcripción de la prensa norcoreana sobre lo que dijo Flair en su despedida

Llegando a Japón lo primero que hizo Flair fue besar el suelo, exclamar “¡Amo a Japón!” e invitar a todos a una noche de parranda llena de Karaoke y alcohol para cerrar la expedición por tierras norcoreanas.

Revisionismo Histórico

Eric Bischoff viendo la acción del Collision in Korea. Foto gentileza de Eric Bischoff en Twitter.

“Estábamos muy asustados, pero una vez que regresas a casa tras terminar, como que trae viejos recuerdos de las cosas que viviste y viste, siendo parte con Muhammad Ali, eso es algo monumental el poder hacer algo con él”. – Rick Steiner hablando para Sports Illustrated

Han pasado 25 años desde Collision in Korea, según Dave Meltzer del Wrestling Observer, el evento tiene un lugar en la memoria colectiva japonesa, pero dentro de los Estados Unidos paso sin pena ni gloria con un PPV emitido en agosto del 95 en donde se mostró un compilado de la lucha durante los dos días del evento y que tuvo comentario y audio ambiente añadido post producción.

Habían pasado cuatro años desde el término de la Guerra Fría y del fin de la Unión Soviética, dejando a Corea del Norte sin un soporte vital para su existencia económica y política donde una hambruna de proporciones estaba pegando con fuerza.

Para Inoki, el desenlace del evento no lo ayudó para retener su lugar dentro de la Dieta, forzándolo a un retiro de la política de 18 años. Durante ese periodo volvió a la lucha libre, trabajando detrás de escena. En 2015 volvió al ruedo político, recuperando su lugar dentro de la cámara bicameral hasta su retiro político en 2019.

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A pesar de todos los ribetes históricos que tuvo Collision in Korea, el evento no prendió el fanatismo de los norcoreanos por la lucha libre, ya que es vista como un deporte profesional y no como entretenimiento deportivo. Sin embargo, en 2014, Inoki repitió lo hecho en 1995 con un evento de lucha de una menor envergadura, pero que aún así contó con más de 10.000 espectadores presentes y reacciones más humanas de público local.

Dentro de los Estados Unidos no hubo revuelo por parte del gobierno, tampoco sanciones por haber participado en un evento dentro de un país con un embargo comercial desde los años 50s.
Si el evento hubiera tomado lugar en la URSS durante la Guerra Fría, las cosas hubieran tomado otro significado dado los antecedentes previos y el contexto más aún con ambos países boicoteando los JJOO de 1980 y 1984.

Imagínense el escandalo que hubiera ocurrido si Ric Flair plantase la bandera de los Estados Unidos en un ring soviético como lo hizo Graeme Souness cuando era DT del Fenerbahce y plantó la bandera de su equipo en cancha del Beskitas.

Durante esos dos días de finales de abril casi 350.000 espectadores estuvieron presentes para el evento más visto en la historia de la lucha libre profesional, pero con WWE como dueños históricos de la verdad en donde WrestleMania 32 (Texas, 2016) es para ellos el evento con mayor cantidad de publico presente; 101,763 espectadores.

Sabemos que el actual líder supremo del país es un ávido fanático del baloncesto, llegando a estar junto a Dennis Rodman para partidos de exhibición hechos en Pyongyang en los últimos años. Mientras que la familia McMahon es demasiado patriota y podría provocar un incidente internacional como lo hizo en Arabia Saudita y los luchadores iraníes. Para la era en la que estamos, hacer diplomacia con lucha libre no es el mejor recurso.

“Esa ha sido sin duda una de las mejores experiencias que he tenido, aparte del nacimiento de mis hijos y el hecho de tener una gran familia. De todas las cosas que ocurrieron en mi carrera hay muchas que hasta el día de hoy son notable por algo que hice y cada vez que lo pienso es ‘no puedo creer que en verdad hice eso. Eso fue asombroso, eso fue loco”. – Eric Bischoff sobre Collision in Korea

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